Durante más de 18 años probé fórmulas, tips y mentorías sin lograr sentir control real sobre las ventas. Dudaba incluso del valor de mis charlas 1 a 1 de USD 200, hasta que entendí cómo mirar mi negocio con otra lógica. Gracias a Superhábitos cerré un contrato activo de USD 7.000, ejecuté 6 campañas de ventas, lancé mi primera campaña paga, saturé cupos de animaciones y logré que la facturación de un trimestre cubra los objetivos de dos.
Hoy planifico por trimestres, mido resultados, ajusto con criterio y siento que tengo la “llave” para abrir o cerrar el flujo de ventas con intención. Más allá de los números, gané claridad, autonomía y la certeza de que el crecimiento ya no depende de la suerte.