En pocos meses el cambio fue total: dejé un trabajo de USD 750 y pasé a facturar más de USD 4.000 con mi propio negocio.
Con el acompañamiento de Superhábitos cerré mis primeras ventas, validé la oferta central con clientas reales, diseñé bonos que casi duplican el valor del ticket y armé un embudo que ya genera resultados concretos, incluso con lanzamientos de ROAS +90.
Más allá del negocio, hoy entreno, me alimento mejor y mejoré mis vínculos personales. Trabajo con orgullo, foco y la certeza de que este camino recién empieza.