“A fines de marzo mi situación era crítica: facturación cero. Venía de un decreto con muchas restricciones que frenó todo, el trabajo se acumuló, y por primera vez pensé seriamente en salir a buscar un empleo para poder sostener mis ingresos. Estaba colapsada y con mucha incertidumbre.
Desde abril hasta agosto el escenario cambió por completo. Tras hacer un trabajo fino con Superhábitos, logré sostener un promedio de €9.000 mensuales, acumulando €45.000 en cinco meses, incluso atravesando dos semanas de vacaciones, semanas off con mi familia y una mudanza de país. Agosto fue, además, mi mejor mes histórico.
Con cuatro meses todavía por delante, el negocio ya creció un 106% en el año.”